Casa de Ana Frank, Ámsterdam
La Casa de Ana Frank es uno de los museos más conocidos de Ámsterdam. En las paredes de este museo no cuelgan cuadros de grandes pintores ni podrás ver bellas obras de arte. Aunque esta casa es un testimonio histórico único de la ocupación nazi de Holanda.
En el número 267 de la calle Prinsegracht, en pleno corazón de Ámsterdam vivió a escondidas junto a su familia la joven escritora Ana Frank. Famosa por su diario, la joven Ana Frank relato su experiencia durante la ocupación nazi, un relato histórico que acaba con su trágica muerte. A parte del Diario de Ana Frank también se pueden ver cartas, postales, fotos y posesiones de la familia Frank.
En el museo Casa de Ana Frank, o Anne Frank Huis, en holandés, podrás pasear por las estancias de esta casa y adentrarte en el escondite donde paso mayor parte del periodo de guerra la familia de Ana Frank. Su padre Otto, luchó para difundir los ideales de su hija publicando su famoso diario y ahora en este museo podrás revivir un testimonio de la mayor guerra de la historia.
Los que hayan leído el Diario de Ana Frank no querrán irse de Ámsterdam sin haber visitado este mítico museo pero si puedes evitarte visitarlo un sábado mejor que mejor, pues frente a la entrada de este museo se forman largas colas y la espera te quitará tiempo para visitar esta hermosa ciudad.
Para más información consulta la página Web oficial de la , que cuenta con versión en español.
Horarios: Abierto a diario desde las 09.00 hasta las 19.00 y hasta las 22.00 los sábados.
Precios: 8,5 euros por adulto y con descuentos para jóvenes.
Dirección: Prinsengracht 267, Ámsterdam.
Relatos de otros viajeros #postamigo
- En el mundo perdido –







14 Abril 2010 a las 6:39 pm
Bello Pais, me encanta.
13 Mayo 2012 a las 11:28 am
[...] La Zapatilla-Casa de Ana Frank, Amsterdam [...]
26 Septiembre 2012 a las 4:38 pm
Quien haya leído el libro querrá visitarlo, como quien visita los lugares donde se han rodado películas. Mucho sentimentalismo pero como museo tiene muy poco valor.
No compesa la espera ni el precio
26 Septiembre 2012 a las 8:10 pm
La verdad es que las colas suelen ser larguísimas… el museo no es muy grande, tienes razón. Yo había leído el libro y me gustó mucho, aunque si no hay mucho tiempo para ver Ámsterdam yo recomiendo saltarse el museo (especialmente por el tiempo que se pierde haciendo cola) o bien ir a primera hora y evitar los fines de semana… :)
Un saludo,
Sonia