Volar: lo bueno, lo feo y lo malo

Como el título de una película pasada de moda, abrimos hoy con un artículo del que me sirvo como excusa para reflexionar entorno a la pregunta ¿que significa para mi volar? o más simple ¿me gusta o no?

Y es que siempre hay alguien que lanza la pregunta: ¿Y a ti? ¿Te gusta volar? Y entonces no sé muy bien que responder… ¿volar? Me encanta si voy de viaje… no tanto si es por trabajo y menos cuando regreso de unas vacaciones en Barcelona… :(

Detalle de un avión

Pero como soy de las que le dan más vueltas a los temas en la cabeza que las aspas de un molino de viento, he decidido que voy a aprovechar el blog para analizar lo bueno, lo feo y lo malo de volar.

Lo bueno de volar


  • Los snacks que dan en vuelos cortos. De tan  acostumbrada que estoy a los vuelos low cost me sorprenden cuando algunas compañías ofrecen un tentempié gratuito. Por favor, pongame más de esas galletitas saladas… ;)
  • Ver pelis, muchas pelis, en viajes largos y sobretodo tener tu propia pantalla en el asiento de delante. Que lo reconozco, la calidad de esas pantallas deja mucho que desear (porque no todos viajamos con el iPad y podemos ver pelis en alta resolución) pero la libertad de elegir que quieres ver y cuando, no tiene precio.
  • Saber que viajas a un lugar (tal vez) nuevo. Coger el vuelo en tu ciudad y saber que cuando pongas los pies el el suelo estarás, tal vez, en un mundo diferente. Lo que me gusta de volar es el destino.
  • El personal de vuelo simpático. Nada mejor que un trabajador satisfecho, especialmente si trabaja de cara al público. ¿Por qué no aprenderán más empresas?
  • Las vistas de la ciudad antes de aterrizar en un día despejado… Una panorámica de edificios y coches en miniatura que siempre me recuerda al juego de ordenador SIMCity. ¿No os pasa a vosotros? Yo me imagino que todos somos pequeños Sims, andando atareados de un lado a otro. ¿Será cierto?
  • Las revistas de las compañías aéreas. Vale, este debe ser mi punto friki pero no puedo evitarlo. Cuando me subo al avión lo primero que miro no es que el chaleco salvavidas esté en orden debajo de mi asiento, compruebo que mi asiento tiene asignada una revista de vuelo.  Y para más inri la página que más me llama la atención es siempre la misma, el mapa con los destinos de la compañía aérea… Yo es que tengo un nosequé por los mapas. En fin…
  • Las luces de algunas metrópolis como París. Creo que las mejores horas para aterrizar a una ciudad son el atardecer o la noche. Siempre recordaré las luces de París en mi primer viaje a la ciudad del amor… y el cielo rosado de Barcelona la última vez que volé a casa.
  • Despegar, con mariposas en el estómago


Lo feo de los vuelos


  • Compañeros de avión con malas pulgas. Lo dicho, nada peor que aguantar el mal humor ajeno durante varias horas de vuelo.
  • Alguien que, sentado a tu lado, se duerme y ronca. ¿A quien no le ha pasado? Y con un poco de suerte también empiezan a ocupar tu espacio vital… ojala pudiera poner una pared entre mi asiento y el de algún que otro vecino.
  • Mi cara de terror si viajo cerca de un bebé llorón. Lo siento por todos los papas y mamas que me lean… Yo tampoco quiero renunciar a viajar cuando tenga hijos pero es que ahora que todavía no los tengo un niño llorón puede amargarle a uno el viaje.
  • La segunda (o tercera) comida a bordo del avión en un solo trayecto. Pues eso, que ya no sabes si comer o jugar con la comida para un lado y otro del plato. Tengo grabado en la memoria ese “fantástico” desayuno de pescado y arroz picante antes de aterrizar en Indonesia.
  • El vecino invasor, que nunca dejará que apoyes tu brazo en el reposa brazos… lo siento pero hay que mostrar respeto en un espacio tan pequeño.


Lo malo de los aviones


  • Los retrasos y las esperas eternas en la terminal de embarque, sufriendo si tienes un vuelo en conexión.
  • Perder un vuelo por no haber calculado bien el tiempo que necesitabas para llegar al aeropuerto. Ah, verdad, ¡que esos esperan! :S Yo por si las moscas siempre intento llegar muy pronto, lo que me devuelve a la primera nota sobre lo malo de los vuelos: esperar, esperar, esperar…
  • Los vuelos entre islas preciosas pero con aviones que parecen sacados de un libro de historia… dan miedo, mucho miedo.
  • Las turbulencias. Malditas turbulencias, que te hacen pensar que estás desafiando las leyes de la gravedad y se te pone un nudo en el estómago.
  • Cuando justo antes de subir al avión te arranca un ataque de pánico a volar… ¿y si pasa algo? ¿Estoy loca por subir tantas veces a un avión? Pero no tengo alternativa si quiero viajar al otro lado del mundo, ¿verdad? Yo no conozco a nadie con miedo a subir a un coche y sin embargo es mucho más peligroso que volar…

Avión en vuelo

Y ya solo me queda desearos un ¡feliz vuelo viajeros!

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

10 comentarios

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  1. Notas sobre otros blogs II | 26 Julio, 2012
  1. Esa que tu ya sabes dice:

    Estoy de acuerdo contigo pero te faltaron los apestosos: en un vuelo laaargo a mi país me toco uno que se saco los zapatos, en ese momento por poco y no de ahogo!

    • Sonia dice:

      Es verdad!!!! A mi también me pasó (menos mal que los vuelos a mi país son cortitos en comparación), una mujer sentada en el asiento de delante se quitó los zapatos… ella venía de un vuelo de conexión… yo no se cuantas horas llevaba allí pero sus pies no olían a flores… me pilló un mareo que no veas! jajaja

      Un abrazo,
      Sonia

  2. Marta A. dice:

    Totalmente de acuerdo!!
    Uno de mis mejores momentos en un avión fue aterrizar en Ciudad de México de noche: las luces de la ciudad no tenían fin!! Y otro atravesar los Andes y que el piloto agarre el micro para decir: “a su derecha tienen el Aconcagua…” y pensar en la película “Viven”, jajajaja.
    Un abrazo Sonia!

    • Sonia dice:

      Wow Marta, pues ya me imagino que lo de atravesar los Andes en avión tiene que ser espectacular… y las ciudades de noche tienen un nosequé mágico… ¡Gracias por el comentario! ;-)

  3. Raquel dice:

    Creo que estoy totalmente de acuerdo en todo lo que has dicho!
    Un saludoo

  4. hernan dice:

    muy buena nota saludos

  5. Elena dice:

    Comparto muchísimas cosas contigo, sobre todo lo de lanzarme a la revista de la aerolínea nada mas llego al avión y ver los destinos que tienen, así voy pensando en los próximos viajes. Ya ves que no eres la única friki ;)

    • Sonia dice:

      ¡Gracias por pasarte por aquí Elena!

      Si, si, esto de viajar es totalmente adictivo… estamos viajando y soñando a la vez con todos los destinos que nos aguardan. :)

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