Ruta por los castillos cátaros, Francia

Soy una enamorada del sur de Francia, por su legado histórico y su belleza paisajística, dominada al sur por los picos más altos de los Pirineos, valles verdes y pueblos que parecen haber sido pintados en una acuarela, y sobretodo, para qué engañarnos, por su gastronomía.

Con la base un poco al sur de Carcassone, en el pueblo de Quillan, decidimos emprender una ruta por la historia visitando los castillos cátaros en la región del Aude, en el sur de Francia. Partiendo de Quillán puedes empezar tu ruta visitando el muy cercano de Puilaurens.

Vista del castillo de Puilaurens

Vista del castillo de Puilaurens

Castillo cátaro de Puilaurens

Este castillo, situado a 700 metros de altitud, todavía se alza imponente a pesar del paso de los años. Se avista desde la carretera y, conforme subes su serpenteante trazado, sabes que te conquistará. Está situado en un bosque de pinos y para llegar a él desde la zona de aparcamiento más alta (donde se venden las entradas) tendrás que subir unos 20 minutos de cuesta arriba entre árboles y arbustos etiquetados cual jardín botánico.

Castillo Cátaro de Puilaurens

Castillo Cátaro de Puilaurens

vista del Canigó desde Puilaurens

vista del Canigó desde Puilaurens

Llegar a la fortaleza se recompensa con unas magníficas vistas de los alrededores y los picos de los Pirineos, incluyendo el Canigó. Las murallas, que parcialmente se conservan en pie, son el símbolo de este castillo, lo que nos ha llevado a subir hasta él. La visita es corta pero fascinante. A nosotros nos apretó el vendaval durante todo el día, y más al subir hasta los castillos pero la experiencia fue magnífica. La entrada cuesta 5 euros.

Saliendo del castillo de Puilaurens, nos podemos dirigir a otro castillo más conocido, una fortaleza en toda regla el de Peyrepertuse.

Gorges de Galamus

De camino a Peyrepertuse merece la pena tomar una carretera secundaria, la que transcurre por el desfiladero de Galamus, simplemente impresionante. Es una carretera serpenteante entre montañas, que parece desafiar las leyes de la naturaleza durante aproximadamente dos kilómetros de largo. Estrecha y peligrosa, hay que prestar atención y recorrerla con calma, para saborear cada uno de sus giros. Además, en medio de las gargantas de Galamus tienes una parada obligada a estirar las piernas y bajar las escaleras hasta el ermitorio de Saint-Antoine que data del siglo VII y excavada en la roca. Este ermitorio a sido utilizado desde el siglo XV por monjes franciscanos.

Fortaleza militar de Peyrepertuse

En lo alto de una colina, a 800 metros de altura, todavía domina la población de Duilhac y sus alrededores el castillo de Peyrepertuse. La primera mención a este castillo data del siglo XI, cuando era dependencia de los condes catalanes de Besalú.

Este castillo es famoso por ser el mayor ejemplo de arquitectura militar el Midi Medieval. Su fortaleza iguala en superficie de la Cité de Carcassonne, aunque hoy en día sólo quedan los restos de su grandeza en forma de paredes y torres medio derruidas.

Castillo de Peyrepertuse

Castillo de Peyrepertuse

A los pies del acantilado encontrarás la recepción. Para visitar el castillo hay que pagar 6,5 euros por adulto (9 si lo visitas en temporada alta, julio o agosto).

Lo primero que encontrarás al llegar a la fortaleza de Peyrepertuse es la muralla baja y el torreón viejo, si tienes ganas de andar un poco más sube hacia la muralla mediana y, finalmente, el torreón de Sant-Jordi. Para llegar a este último hay que hacer de tripas corazón y subir la interminable escalera de roca llamada también Sant-Jordi.

Peyrepertuse es un buen lugar donde detenerse a comer. En el pueblo de Duilhac hay varios restaurantes de cocina local. Nosotros nos pusimos las botas.

El pueblo de Cugcunan y su castillo, Quéribus

Siguiendo con nuestro recorrido por los castillos cátaros de la región del Aude llegamos a Cugcunan, un pueblo famoso por haber sido inmortalizado en prosa por el escritor Alphonse Daudet y que merece la pena visitar por ser un pintoresco pueblecito, con calles estrechas y adoquinadas, un molino de viento y controlando desde la altura, el castillo de Quéribus.

Castillo de Queribus

Castillo de Queribus

El castillo de Quéribus, aunque está situado en lo alto de una colina es de más fácil acceso que los que habíamos visitado por la mañana. Lo mejor de esta visita fue la visita al torreón de este castillo, que todavía se conserva en pie y se ilumina por la ventana de animes, de estilo gótico primitivo. Además, una escalera de caracol permite subir hasta la terraza de este torreón, donde las vistas son inolvidables. Con el precio de la entrada puedes visitar también el teatro de Cucugnan, donde descubrir la historia del cura de Cucugnan.

Vista del pueblo de Cucugnan

Vista del pueblo de Cucugnan

Una escalera de caracol permite el acceso hasta la terraza del torreón. Un panorama inolvidable se ofrece a los visitantes. El mar Mediterráneo, el macizo de Corbières y la cadena de los Pirineos. Las mesas de orientación y los paneles pedagógicos les ayudarán a descubrir el lugar.

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

1 comentario

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  1. jose dice:

    Muy interesante.
    Cuidadín con las faltas. (constructivo).

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