Praga: notas que hablan de un amor fugaz

Praga. Hay ciudades que vienen acopanñadas de banda sonora y en Praga la música da forma a la ciudad. No he podido evitar escribir este artículo con esta canción de fondo, aunque esta precisamente no se conozca en las calles de Praga. Hace tiempo quería conocer la capital de la República Checa, y no sólo porque Sabina le hubiera dedicado unos versos de desamor. Praga es una ciudad que en mi mente vivía a mitad de camino entre un colorido cuento de hadas y el gris que contagia gripe en invierno.

Puente de Carlos en Praga

¿Qué te voy a decir? Parece que vuelvo enamorada de cada viaje, soy de naturaleza viajera. ¿Me creerás si te digo que esta ciudad tiene algo  que la hace especial? Los viajes, como los amores, son pura química. A veces la hay y otras no. Y a pesar de sus defectos, sus paredes manchadas con pintadas de poco arte, los bares humeantes donde tienes que dar tregua a la respiración, el frío de enero… a pesar de no ser perfecta, o tal vez por esa misma razón, Praga me ha conquistado.

Han sido sus calles adoquinadas, los cisnes en el Moldava, el paseo entre Malá Strana y Staré Město, el dulce sabor de … y canela de un Trdelník, los músicos tocando en la plaza de la ciudad vieja.

Dulce típico en Praga

Con más de un millón de habitantes, Praga me pareció una ciudad tranquila, sin pretensiones, una ciudad que cuida a sus visitantes. Las aguas tranquilas del Moldava reflejan la historia de esta ciudad, desde su impresionante castillo hasta las sinagogas del Josefov. Todo su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992, un centro que podrás ver andando. Y no sé si a ti también te pasa pero yo adoro las ciudades que invitan a caminar, donde puedes dejarte perder por sus calles y deshacer caminos para encontrar sus secretos mejor guardados.

Cisnes en el Moldava

En Praga puedes escuchar música clásica en casi cualquier día del año, en sus iglesias, auditorios o incluso en el castillo. Praga es una ciudad donde la cultura se respira en cada esquina, los edificios del centro con delicadas fachadas, el reloj astronómico, impasible al paso del tiempo y los ballets anunciados en sus teatros. Puedes seguir las huellas de Kafka y quedarte un rato contemplando las encojidas casas del Callejón de Oro y luego abrigarte bien (sopla un viento gélido por estas latitudes) para cruzar uno de los puentes más bellos de Europa, el puente de Carlos, bajo la mirada de las piedras que guardan el camino desde hace siglos.

Puente de Carlos, Praga

Entra en un restaurante y pide un plato típico checo, que venga acompañado con sus dumplings de harina (o bolas de masa, como lo vimos traducido en algún restaurante) y una buena salsa, pues la vida es para mojar pan. Caminando por las calles del Josefov puedes entender un poco mejor como vivió la comunidad judía en esta ciudad, desde la Edad Media. Conocer sus sinagogas y visitar uno de los cementerios más impresionantes que puedas ver en Europa, un lugar donde se han contado unas 12.000 lápidas  pero se estima yacen más de 100.000 cuerpos.

Cementerio judío del Josefov

Para acabar, si tu bolsillo pesa más que el mío, párate no solo a mirar, sino a comprar en Pařížská, la calle donde se codean Gucci con Armani, Michael Kors con Dior. Y deja que te acaricie el oído las notas de un saxo regalando música en la plaza de de Staré Město.

¿Te he convencido? ¿Sabes ya por qué me he enamorado de Praga? Si te apetece conocerla no te pierdas mis próximos artículos sobre la ciudad: Qué ver en Praga en dos días y Un apartamento con encanto en Praga.

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

2 comentarios

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  1. Marta A. dice:

    Si ya tenía unas ganas terribles de ir a Praga, ¡¡ahora mucho más!!
    La he recorrido tantísimas veces por Internet que casi casi me la sé de memoria, jajajaja. Estoy convencida de que a mí también me enamorará :)
    Y la banda sonora que has elegido es perfecta, jejeje. Me gustan muchos las canciones que Sabina le dedica a las ciudades.
    Un abrazo!!!!

    • Sonia dice:

      La verdad que dan más ganas todavía de visitar una ciudad si Sabina le dedica una canción (yo siempre pienso, ¡por algo será!) pero la verdad que Praga es una maravilla. Tienes que ir pronto Marta, te va a encantar seguro!!! :-)

      Un abrazo
      Sonia.

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