Molinos de viento y Holanda

Holanda es famosa por sus típicos molinos de viento. La mayor parte de los molinos de viento datan del siglo XIX. Antes de la revolución industrial, la energía que se podía conseguir a través del viento o el agua era fundamental. En Holanda, un país llano y sin montañas, el viento tiene una presencia muy importante y los holandeses supieron sacarle provecho con unos 10.000 molinos de viento que servían tanto para evitar inundaciones en los pólder como para hacer aceites, cortar madera, hacer harina, etc.

Molinos de viento en Holanda

Hoy en día todavía se conservan unos 1000 molinos de viento en Holanda. La mayoría en conservación por grupos de voluntarios conservados como museo aunque hay otros que tienen otras finalidades más lucrativas como es el caso de la Browerij ‘t Ij, en Ámsterdam, o el restaurante De Jonge Dikkert, en Amstelveen. Hay molinos de viento esparcidos por toda la geografía de Holanda. Puedes ver uno de camino entre Ámsterdam y Ouderkerk aan de Amstel o a las afueras de ciudades como Utrecht, Alkmaar o Leiden, entre muchas otras.

¿Dónde ver molinos de viento?

Aunque hay molinos de viento repartidos por todo el país, vale la pena visitar algunas de los grupos de molinos más famosos del país. Cerca de Ámsterdam encontrarás el grupo de molinos de Zaanse Schans. Aquí podrás ver un pintoresco pueblecito holandés y varios molinos de viento conservados y abiertos ahora como museo. En esta antigua zona industrial se producían aceites, mostaza, papel o estanterías de madera… todo gracias a los molinos de viento holandeses.

Vista del río Amstel

Otras zonas de molinos muy interesantes son los molinos en Kinderdijk, cerca de la ciudad de Rotterdam. Kinderdijk es una zona declarada Patrimonio de la Humanidad y aquí se conservan 19 molinos de viento que servían para evitar las inundaciones de este pólder. Dar un paseo por Kinderdijk es todo un lujo y si te interesa se puede visitar uno de los molinos por dentro.

Finalmente existe otra zona de molinos importante en Holanda, son los molinos de Schiedam, donde podrás ver los cinco molinos de viento más grandes del mundo, algunos de más de 40 metros de alto. Estos molinos fueron utilizados para la fabricación de Genever (ginebra holandesa).

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

1 comentario

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  1. David C. dice:

    Hermosos los molinos de viento, me gusta esa tonalidad de verde.

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