Menorca, naturaleza en las Islas Baleares

Menorca, la segunda isla en tamaño del archipiélago de las Islas Baleares, es una isla que cuando la conoces no puedes dejar de pensar en el día que volverás a visitarla. En Menorca todavía se conserva la imagen mediterránea tradicional, gracias a la regulación del crecimiento turístico. En Menorca no encontrarás grandes complejos hoteleros sino una gran oferta de pequeños hoteles y apartamentos. El alojamiento y la construcción se han limitado para proteger la belleza de esta isla… un sueño para el viajero.

Faro de Artrutx, Menorca.

Faro de Artrutx, Menorca

A tiro de piedra desde la península se esconde este pequeño paraíso (sólo 45 kilómetros separan sus puntas) de aguas cristalinas y reflejos turquesa. Menorca es una isla con dos caras, la de la dominación francesa y la de la dominación inglesa. Se dice que Mahón, su capital, recuerda los años de dominio inglés mientras que la aristocracia y los aires franceses se habrían quedado en la bella Ciudadela, en el extremo occidental de la isla. La verdad es que Menorca conquista a todo aquel que la visita. Con playas agrestes en el norte, playas más blancas en el sur y pequeñas calitas repartidas por toda su geografía.

Playas de Cavallería

Playas de Cavallería

He leído muchas veces que fácilmente encuentras calas totalmente vírgenes… y yo no quiero engañar a nadie. Las playas y calas de Menorca son preciosas, tranquilas, encantadoras… pero no vírgenes. En todas encontré algunas personas, más o menos turistas, más o menos frecuentadas pero no estás totalmente sola. En realidad, da igual, lo importante es disfrutar del mar Mediterráneo.

Menorca es una isla ideal para viajeros “relajados”, aquellos que viajen en familia, en pareja o amigos y quieran disfrutar de unos días de tranquilidad.  A parte de las magníficas playas y calas que bordean toda la isla, en Menorca se pueden descubrir otros tesoros interiores. La visita a sus pueblos y ciudades es totalemente recomendable. La isla cuenta también con algunos yacimientos prehistóricos y actividades para todos los gustos. Quienes tengan ganas de fiesta, lo mejor que pueden hacer es reservar unos días en la isla vecina de Ibiza.

Recomendaciones personales

Lee el artículo sobre recomendaciones en Menorca.

Cuando ir a Menorca

Unos días en primavera, en pleno verano o aprovechando los últimos días de calor en Menorca es una de las mejores maneras de olvidarte de la rutina, descansar en un entorno natural muy cuidado y disfrutar de la playa a la vez que puedes visitar ciudades, monumentos prehistóricos y pueblos con encanto.Yo fui en septiembre y lo recomiendo a todo el mundo. Además, a principios de septiembre hay las fiestas patronales de Mahón. Sino también puedes hacer coincidir tu estancia con las fiestas de Ciudadela, en San Juan.

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

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