Lo que me llevé de Edimburgo

El eco de Edimburgo llegó a mis oídos como regalo de cumpleaños hace ya casi un año… Y debo reconocer que me gusta viajar a destinos que no he elegido yo. Así, no espero nada de ellos y, a veces, esta es la mejor receta para disfrutar de un viaje, dejarte sorprender. No le pedí nada a Edimburgo y sin embargo la ciudad me dio mucho… y  es por eso que hoy titulo este artículo lo que me llevé de Edimburgo.

Edimburgo es una ciudad Patrimonio de la Humanidad, que ha sido capital de Escocia desde 1437 y que es sin duda un centro cultural y una ciudad que enamora a quien la visita. Si además, como yo tienes la suerte de conocerla en un momento en que no haya demasiados turistas y te calienta el cuerpo algún tímido rayo de sol…. ¡el flechazo esta garantizado!

Vista de Edimburgo

El recuerdo de Edimburgo (o de nuestro amor fugaz) siempre me volverá a la cabeza con los soplidos del viento que nos acompañó los cuatro días que vivimos esta ciudad, un viento que transportaba las notas de una gaita en el centro de la ciudad. Y es que es el en corazón de Edimburgo, que en otro tiempo era inundado por las aguas del Nor Loch, donde se dan cita gaitas, con tuirstas, locales y cultura. Por allí pasé un sinfín de veces, antes de subir los escalones (o cuestas) que me llevarían desde la New Town hasta la famosa Royal Mile, en la Old Town.

Royal Mile

Escaleras en Edimburgo

Y llegados a la Royal Mile, esa calle de adoquines, bordeada de tiendas, monumentos, restaurantes y un “close” o callejuela cada dos o tres fachadas, te sientes atrapado por una corriente que te lleva siglos atrás en el tiempo. Puedes cerrar los ojos y sentir que  Edimburgo no es una ciudad del siglo XXI, por un momento pensar que a la vuelta de la esquina te encontraras con un sillero de esos que llevaban a cuestas los burgueses por allá en el siglo XVI. Y para trasaladarte totalmente a esa época, descienda a la atración turística más visitada de la ciudad (en la que se recomienda reservar con antelación) Mary King’s close, un reocrrido subterráneo, no apto para claustrofóbicos, que sin duda te llevará a otra época.

Edimburgo es una ciudad asentada en una zona de colinas, lo que la convierte en un enclave casi idílico (menos para los pies). Su geografía te permitirá subir escaleras, bajar cuestas y ver la ciudad desde muchos puntos de vista. Una de las vistas panorámicas más bonitas de la ciudad se puede ver desde Calton Hill ( ¡y es gratis!) aunque también es preciosa la vista desde las murallas del Castillo de Edimburgo.

Castillo de Edimburgo

Entrada al castillo de Edimburgo

Gracias a su desnivel, encontramos una calle en Edimburgo a dos niveles. Victoria Street es una de las calles más pintorescas de Europa, y lo mejor de todo es que  está literamente a dos pasos de la famosa Royal Mile. En Edimburgo casi todo lo podemos ver andando. Y así es como nos ofrecen los tours la mayoría de guias turisticos en Edimburgo. En nuestro caso, el tour lo hicimos acompañados de nuestros colegas de @EdinaTours que nos contaron, mientras paseabamos por la ciudad, las curiosidades y secretos que esconde Edimburgo día… ¡y los fantasmas que la habitan de noche!

Victoria Street

En Edimburgo me sorprendió el contraste de colores, el verde infinito de Arthur’s seat y sus parques, con el gris de las casas de piedra. El ambiente de la Royal Mile y el sosiego de la vida en Dean Village…  En Edimburgo aprendí que no todos temen vivir cerca de un cementerio, que un perrito puede ser un gran heroe, que los mejores libros se escriben en cafés, que la cultura no tiene por que ser cara y que los hombres también pueden llevar falta… ¡y que les sienta hasta bien! :)

Poco a poco iré contando en relatos mis experiencias en la capital, con datos útiles y consejos para quienes se animen a descubrir esta capital norteña. En un próximo artículo resumiré (a mi parecer) qué hay que ver en una visita a Edimburgo, hoy me he dejado llevar por las emociones.


Relatos de otros viajeros  #postamigo

Explorando el mundo – Mi regreso a Edimburgo

La mochila de mamá – Edimburgo: fantasmas y callejones

Mad about travel – Dos días en Edimburgo (día 1)Dos días en Edimburgo (día 2)

Un Mundo para 3 Nuestro Edimburgo

vero4travel Qué visitar en Edimburgo

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

14 comentarios

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  1. Vero4travel dice:

    Es la ciudad perfecta como dices si te invitan y no esperas nada de ella. La verdad es que Edimburgo enamora, embruja y enloquece.

    A mi es la ciudad que más me gusta del UK sin duda!

  2. Gracias por el #postamigo guapa! Me alegro muchísimo de que lo pasaras genial y de que hayas disfrutado de la ciudad muchísimo ;)

    Un beso gigante

  3. Marta A. dice:

    Qué bonita ciudad!!!! Me encanta que te haya gustado tanto!!!!
    Tengo muchas ganas de volver :)

  4. vero4travel dice:

    Edimburgo es una ciudad que tengo pendiente! A mi hermano Jesús le encanta y siempre me anima a que busque un fin de semana para ir a verla!.
    Después de leer tu post me han entrado todavía más ganas!
    Un abrazo,
    Vero.

    • Sonia dice:

      A mi la verdad es que me ha gustado mucho! Iré escribiendo artículos sobre la ciudad, espero que al final logremos convencerte entre todos y hagas una escapadita a Escocia! Merece la pena! :-)

  5. Elena dice:

    Preciosa Edimburgo! A mi también me encanta ir a sitios que no he elegido yo y llevarme una sorpresa, y si es como Edimburgo mejor ;)

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