Explorando Oslo, Noruega

Este fin de semana pasado estuve andando (bajo la lluvia el sábado) por las calles de Oslo. Mi visita a esta ciudad fue una coincidencia, no habría pensado en visitarla si no fuera porque fuimos a visitar a un primo de mi chico.

Estatuas en Oslo

Mis primeras reacciones en el país fueron, aquí huele a madera, ¿no? y casi inmediatamente después, pero ¡que caro es todo en esta ciudad! La verdad es que esta es sin duda la ciudad más cara que he visitado, tan solo el tren del aeropuerto a la ciudad, 20 euros por trayecto ¡y persona!

Mapa de la ciudad con sitios para ver:


Ver Oslo, Noruega en un mapa más grande

Pero pasado este punto, la ciudad (aunque pequeñita) tiene mucho por descubrir. Lo que más me gusto fue el parque Frogner, el más famoso de la ciudad.  Este gran espacio verde está situado cerca del centro de la ciudad y cuenta con una colección al aire libre de esculturas de Gustav Vigeland, la más famosa la del niño enfadado… Todas las esculturas están desnudas y representan diferentes actos sociales o estados del ánimo… me gustaron por su expresividad, la verdad que transmite el sentimiento que se ha proyectado en cada una de ellas.

Paseando por el centro de la ciudad se puede ver el Palacio Real, el edificio del parlamento, Stortinget, la Universidad de Oslo o el Mercado de Valores. Entre los museos más destacados se encuentran el de Museo Much y la Galería Nacional donde también podrás ver dos cuadros muy famosos de Edvard Munch, La Madonna y el Grito (Much hizo varias copias, así que también se puede ver en el Museo Munch).

Casa roja en Oslo

La zona del puerto de Oslo también merece una visita. A lo largo del paseo marítimo se apiñan restaurantes y terrazas junto con una de las zonas residenciales más exclusivas de la ciudad. Desde el puerto también puedes coger un ferry público que te llevará hasta la península Bygdøy donde se puede visitar el Museo de barcos vikingos y otros museos relacionados con la navegación como el Museo Kon-Tiki. No te confundas con los cruceros turísticos, estos son mucho más caros y están pensados para descubrir los alrededores de Oslo.

También en el Puerto de Oslo puedes visitar la Fortaleza de Akersuhus desde donde se pueden contemplar bonitas vistas del puerto y la ciudad de Oslo en un día soleado.

Si te gusta la arquitectura, acércate a la Estación Central de Oslo, en el lado sur, cruzando la calle y frente al mar encontrarás el magnífico edificio de la Ópera de Oslo, de diseño contemporáneo.

Barcos en Oslo

Finalmente, la ciudad de Oslo es conocida internacionalmente por ser el lugar donde se hace entrega del Premio Nobel de la Paz cada año. En el puerto de Oslo puedes visitar el museo dedicado al Nobel de la Paz, una experiencia bastante recomendable.


Transporte en Oslo

Moverse por Oslo es fácil. Muchos atractivos turísticos están a una distancia que se puede hacer a pie y para el resto están las 6 líneas de metro y numerosos tranvías y autobuses que conectan la ciudad. Si piensas moverte mucho, lo más fácil es comprar una tarjeta valida para un día (24 horas).  La tienes que validar en el primer trayecto y te permite recorrer la ciudad en transporte público, incluyendo el ferry a Bygdøy.

Si pasas varios días en la ciudad, coge la línea 1 del metro para visitar el trampolín de saltos de esquí de Holmenkollen, que también te permitirá ver un poquito el paisaje de Noruega, pues este atractivo turístico se encuentra a las afueras de la ciudad.


Enlaces de interés:

  • Fotos de Oslo

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

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