El Rijksmuseum y los grafitis de Ámsterdam

Leyendo el título de este artículo pensarás que me estoy volviendo loca, que ya no sé como titular mis artículos y que esto es como comparar manzanas con naranjas ¿no? Bueno, tal vez tengas razón pero voy a intentar explicarme un poco…

Vista del Rijksmuseum en la Museumplein

El Rijksmuseum, el museo nacional de Holanda, es probablemente el museo más famoso del país. Visitar Ámsterdam y no ver el Rijksmuseum equivale a visitar París y no entrar en el Louvre o ir a Madrid y no ver el Museo Nacional del Prado. Sin embargo yo no soy fanática de los museos. Me gusta visitar algunos, los más importantes o los más curiosos, pero cuando visito una ciudad prefiero perderme en sus calles que entre obras de arte clásicas. Será por eso que la visita al famoso Rijksmuseum siempre quedó aplazada (y más sabiendo que estaba en obras) durante cuatro años. Sí, viví cuatro años enteros en Holanda, antes de visitar la pinacoteca más importante del país.

Renovaciones millonarias y obras de arte impagables

En abril de 2013 el museo reabrió sus puertas tras diez intensos años de renovación, cuyos arquitectos principales fueron los españoles Antonio Cruz y Antonio Ortiz. Esta renovación ha costado sudor, lágrimas y muchos millones de euros, pero el resultado es espectacular. Así pues, con la pintura de las paredes todavía fresca, decidimos visitar el famoso museo nacional de Holanda. El Rijksmuseum está situado en un edificio que recuerda un palacio y preside la Museumplein, la plaza de los museos de Ámsterdam, en la que comparte espacio con el museo Van Gogh y el museo de arte moderno de Ámsterdam, el Stedelijk.

La guardia de noche, Rembrandt

La lechera de Vermeer

En el Rijksmuseum, por el módico (léase con ironía) precio de 15 euros, podrás contemplar obras de los grandes pintores de Holanda. Su pieza más importante es La ronda de noche, de Rembrandt, aunque también se pueden admirar cuadros de Vermeer como La lechera o el Autorretrato de Van Gogh. A parte de arte pictórico también tienen cabida en este museo mobiliario y objetos de decoración, una casa de muñecas, un avión… Algunas de las salas que me parecieron más interesantes fueron la colección de cerámica de Delft, con un impresionante florero en forma de pirámide, las reproducciones de veleros de la época de las Indias y el avión FK 23 Bantam.

Historia y curiosidades del Rijksmuseum

La primera colección del Rijksmuseum se exhibió cerca La Haya en 1800. Fue ocho años más tarde, en 1808, cuando el rey Luis Napoleón (hermano de Napoleón Bonaparte, que había convertido el ayuntamiento de Ámsterdam en su Palacio Real) ordenó que el museo fuera trasladado a su querida Ámsterdam.

La primera sede del museo en la capital fue en el mismo Palacio Real, en la plaza del Dam, pero a medida que la colección crecía el museo fue cambiando de sede, hasta que en 1885 se trasladó al edificio actual, de estilo gótico y renacentista y con un interesante pasadizo que deja cruzar peatones y ciclistas por sus entrañas.

Puente en el Rijksmuseum

Después de la renovación Rijksmuesum se exhiben en sus salas más de 8.000 objetos de arte e históricos que ayudan a reconstruir los últimos 800 años de historia de Holanda, desde el año 1200 hasta la actualidad.

Cuando visites el Rijksmuseum, piensa en llevar calzado cómodo pues sus obras de arte están repartidas en 80 salas y la superficie del museo ocupa 30.000 metros cuadrados. El edificio en sí es una obra de arte, sus paredes ricamente pintadas, sus suelos, la cristalera en la entrada principal, a veces el arte no se encuentra solamente en los objetos que se exhiben sino en todo el conjunto.

Arte vs Arte

Pero hoy también quería dedicar el artículo a otro tipo de arte en Ámsterdam, que además se puede disfrutar de forma totalmente gratuita. No digo que pueda o deba sustituir una visita al Rijksmuseum pero sí es un complemento interesante para conocer artistas contemporáneos que exponen su arte de forma gratuita. Nada tiene que envidiar este arte público y gratuito a los grandes nombres del arte clásico. Me refiero al arte urbano que encontrarás diseminado por las paredes y muros de Ámsterdam.

Para poner las coasa fáciles, hay una calle en el centro de Ámsterdam especialmente prolífica en este tipo de arte, es Spuistraat. Esta es la calle de los grafitis en el centro de Ámsterdam. Sus paredes, un día machitas, han recobrado el color. Algunas alegran la vista de los transeúntes, otras piden a gritos ser escuchadas, recalman derechos, hablan de belleza… y todo como dirían los holandeses [jratis]

Grafiti en Ámsterdam

En un álbum que publiqué en Facebook puedes ver fotografías de los grafitis y también de mi visita al Rijksmuseum. Y si te animas puedes darle a “me gusta” en la página. ;)

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

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