Camí de Ronda, descubriendo la Costa Brava

Hay un sendero que es más que un camino. Una travesía serpenteante que avanza mano a mano con el mar. Es un camino que invita a soñar, que te hace parar, tomar aire, y entrecerrar los ojos para fijar la mirada en algún navío lejano… Un camino que huele a sal, donde el tiempo pasa más despacio, donde puedes admirar todos los tonos azules del mar.

Camí de ronda en la Costa Brava

Así quiero empezar a hablarte de un lugar muy especial, se trata del Camí de Ronda. Este camino que ahora enamora a paseantes, en el pasado servía a los pescadores para llegar a calas inaccesibles y para proteger las poblaciones costeras de ataques piratas. En el siglo XIX, este sendero, que desfilaba por la abrupta Costa Brava entre acantilados y calas, servía a la Guardia Civil para controlar la frontera marítima y evitar así el contrabando. De las rondas que hacían los guardias se derivó su nombre, el camino de ronda. Con el paso del tiempo, el camino de ronda fue perdiendo su importancia estratégica hasta que, al ingresar España en la Unión Europea y con la eliminación de fronteras, quedó en desuso.

Vistas del Camí de Ronda

Varias mejoras en algunos tramos han convertido el Camí de Ronda en un atractivo paseo turístico por el que puedes desplazarte de una playa a otra en la Costa Brava, de un pueblo al siguiente a tu ritmo y sin coche. Este camino, que empieza en Blanes y recorre todo el litoral catalán hasta Portbou, es una magnífica forma de conocer rincones de la costa catalana menos explorados.

Puedes elegir entre recorrer un pequeño tramo o hacer uno más largo, uniendo varios pueblos entre sí. Hace poco caminé el tramo entre Sant Antoni de Calonge y Platja d’Aro. Se trata de un tramo de unos 5 kilómetros que une ambas poblaciones. El camino está, en muchas zonas, muy bien habilitado, aunque en algún punto está cortado (por mal estado del camino o por desprendimientos) y hay que bordear la costa por las mismas rocas que separan del mar. El tiempo que se tarda en alcanzar el destino depende mucho del tiempo que cada uno se tome para refrescarse en una calita, sacar fotos del paisaje o admirar simplemente el mar.

Sant Antoni de Calogne a Platja d’Aro trazando una línea junto al mar

Empezamos el camino al final del paseo de Sant Antoni de Calonge, junto a la Torre Valentina (una torre de vigía que data del siglo XVI). El camino es parte del sendero GR92, así que se puede seguir la señalización blanca y roja, aunque en realidad no tiene pérdida. Hay varias zonas con escaleras que suben y bajan bordeando el mar y pasamos por varias playas y calas en las que el buen tiempo invita a darse un baño.  Vimos cala de les Roques Planes, playa de Les Torretes, playa de la Ermita y Cap Roig o cala del Pi.

Calita en el camí de ronda

Playa en el Camí de Ronda

Justo antes de llegar a Platja d’Aro (cuando faltaba un kilómetro más o menos) nos encontramos con el sendero completamente cortado al paso. Acabamos el camino por la carretera.  Y nos paramos en Platja d’Aro a comer nuestro bien merecido almuerzo. Después de recargar pilas hay que hacer el camino en sentido inverso.

Aunque yo elegí este, hay muchos otros tramos para recorrer el camino de ronda. En esta Web puedes ver un mapa con los diferentes recorridos posibles. Algunas veces son tramos pequeños que unen una población con otra vecina como es el caso de Calella de Palafurgell y Llafranc (separadas por apenas 1,5 kilómetros) o más largo siguiendo hasta Tamariu (unos 8 kilómetros) por el GR92.

Prepárate para el Camí de Ronda

Ten en cuenta que salvo tramos muy pequeños y bien habilitados, el camino de ronda no está pensado para andarlo en chanclas así que prepara tu excursión y que no se te olvide:

  • Buen calzado. En muchas zonas hay que subir por rocas, grimpar un poco, o caminar por tramos más naturales, con piedras y raíces, donde agradecerás haberte calzado bien.
  • Agua. La necesitarás si haces un buen tramo del camino. Aunque en las poblaciones y algunas playas encontrarás bares y chiringuitos, merece la pena llevar una botella encima para los tramos donde no hay nada.
  • Sombrero y protección solar en verano, o bien ropa de abrigo si lo haces en invierno.
  • Bañador para un chapuzón. Si haces el camino en verano querrás aprovechar la oportunidad de darte un baño en las aguas cristalinas el Mediterráneo.
  • Cámara de fotos o de vídeo. Es verdad que hoy en día todos tenemos ambas integradas en el móvil pero si te gusta la fotografía no estaría de más llevarte la cámara para poder capturar la belleza del lugar en alta definición. Merece la pena.
Cómo llegar al Camí de Ronda

Depende mucho del tramo que quieras recorrer pero en general la Costa Brava no está especialmente bien comunicada en transporte público. Si no tienes la posibilidad de ir en coche puedes buscar entre los destinos de la compañía de autobuses Sarfa que ofrece conexiones desde el aeropuerto de Barcelona y el de Girona a diferentes puntos de la Costa Brava incluyendo Begur, Cadaqués, Platja d’Aro, Tossa de Mar, Roses Palafurgell o Lloret de Mar entre otros.

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

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