Bangkok, ¿ángeles o demonios?

Me ha llevado más tiempo del habitual ponerme a escribir sobre Tailandia. Tal vez porque cuando escribo sobre viajes suele ser a través del recuerdo y no estaba lista para reconocer que se acabó. Que ya no estoy disfrutando de la cocina tailandesa, ahora me toca conformarme con los sándwiches de la cantina, que el termómetro ha pasado de más de 30 grados a rozar los 0. Que el impresionante verde esmeralda de Railay lo he cambiado por los tonos ocres y amarillos de finales de otoño y la niebla se ha empeñado en acompañarnos estas últimas semanas de Noviembre… si, es definitivo, ¡estoy de vuelta en Holanda!

Ofrenda en un templo de Bangkok

Ahora, cuando cierro los ojos y pienso en Bangkok me doy cuenta que no sabría como definirla sin hablar de sus contrastes. Me vuelven a la mente los colores de sus magníficos templos budistas (allí llamados Wats) contrastando con el casi eterno halo gris que deja  el tráfico y la polución. Sí, Bangkok me pareció una ciudad contaminada. Ese ambiente cargado que, a veces, conseguía tapar el olor de sus fogones, las cocinas a pie de calle, los noodles, el pescado, las sopas a más de 30 grados…

Palacio real de Bangkok

Contrastaba también la paz que se podía sentir en templos como el Wat Suthat, que visitamos el primer día con el ajetreo casi insoportable de la mítica Khaosan Road, la calle de los mochileros (y cientos de turistas de todo tipo). Como blanco sobre negro, soportamos el calor paseando por las calles del barrio chino de Bangkok y nos refugiamos en los oasis de aire acondicionado de los centros comerciales de la zona de Siam square.

Y eso es para mi Bangkok, una ciudad de contradicciones. Con sus más de nueve millones de habitantes, la capital tailandesa cuenta con infraestructuras modernas y templos históricos, con tradiciones milenarias que conviven con altos rascacielos de hoteles y modernos centros comerciales.

Tuk tuk en Bangkok

Barrio chino de Bangkok

Aunque todos la conocemos como Bangkok, un local te diría que esta es la ciudad de los ángeles, Krung Thep Mahanakhon. Una ciudad en la que los olores de comida se mezclan con el aroma de flores e inciensos en los altares, en que los monjes tienen un estatus especial, en que la temperatura mínima no baja de los 20 grados, en la que los motores de los tuk tuk se codean con el moderno tren elevado, sky train, en la que lo mismo recibes una sonrisa totalmente desinteresada de un desconocido que te intenta timar un taxista avispado.

Rezando en el monte dorado, Bangkok

Si en una opinión sobre Bangkok coinciden muchos viajeros es que esta es, ángeles o demonios, una ciudad que no deja a nadie indiferente. La amas, la odias o, tal vez como yo sientas una relación amor-odio con ella, todo es posible pero visitarla dejaa en el viajero su inequívoca huella.


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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

16 comentarios

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  1. Bangkok | 20 enero, 2013
  2. Bangkok ciudad de contrastes. | Un Mundo Para 3 | 20 enero, 2013
  1. Octavio dice:

    Nosotros la amamos, es una pasada y nos encanta, aunque ya hace unos años que no hemos estado, creemos que seguirá siendo igual de emocionante que antes.

    Buen post que ya hemos enlazado como postamigo al nuestro.

    Un abrazo!!

  2. Solo he estado una vez y me agobió bastante la ciudad, sería el calor o que celebraba en Songkran? No lo sé pero no pude con ella … ahora me muero de ganas de darle una segunda oportunidad!

    Saludooos

    • Sonia dice:

      ¡Claro que sí Marcos! Todos merecemos una segunda oportunidad… :) La verdad es que a mi me agobió un poco el tema calor + contaminación pero los templos, la comida, el lugar… todo eso me encantó. :)

  3. Elena dice:

    Ya estaba esperando tus impresiones sobre Tailandia ;)
    A mi Bangkok me encantó al llegar pero no sé si fue por los olores o la contaminacion pero acabó por agobiarme un poco al final . Aun así hay muchas cosas de la ciudad que no olvidare.
    Espero los post siguientes… ;)

    • Sonia dice:

      Hola Elena,

      Yo creo que si, que los olores son un poco chocantes al principio… la comida, la contaminación, el calor.. todo se junta. Pero la verdad que Bangkok es una ciudad bien interesante… pronto sigo hablando del viaje. Que queda mucho por contar!!!! :)

  4. Marta A. dice:

    Ay qué envidia de viaje!! Quiero saber más, así que ponte a darle a la tecla Sonia!! :P
    Un abrazo!!

    • Sonia dice:

      jejejeje, si, si Marta… tienes razón tengo que ponerme a escribir pero la verdad es que estos dias estoy un poco paradita con el tema, a ver si me llega la energía y pronto sigo hablando de Tailandia (que me encantó!!!)

  5. Hola Sonia, es verdad que la mayoría de las veces cuando intentamos contar lo que hemos sentido en una ciudad del mundo, es difícil transmitirlo todo, olores, ruidos,colores, etc… No conozco BangKok, pero gracias por acercarme por un pequeño instante ella.

  6. Totalmente de acuerdo. Me resultó curioso que la primera vez que fui, no pude soportar la contaminación y pase por varios estados de ánimo sin saber si realmente me gustaba o no, pero la segunda vez me sentí como en casa. ;-)

    • Sonia dice:

      Hola Valeria,

      Gracias por el comentario. Pues la verdad espero que a mi me pase igual… que la segunda vez que visite Bangkok me sienta en ella como en casa… :P

      Un saludo,
      Sonia.

  7. Pol dice:

    Estoy de acuerdo. Bangkok es una ciudad que no deja indiferente.

    Con tiempo suele gustar más. A mi me horrorizó cuando llegué por primera vez y solo vi Khao San Road, pero ya llevo 2 años viviendo en ella y cada vez me gusta más ;)

    • Sonia dice:

      Hola Pol,

      Gracias por pasarte por el blog! Es todo un honor! :-) La verdad es que a las grandes ciudades muchas veces hay que encontrarles el pulso… cuando las visitamos rápido, con tanta gente y todos los turistas en los mismos lugares podemos llevarnos una idea equivocada. A mi debo decir que si pongo mis experiencias en una balanza pesan mas los puntos positivos que los negativos! :D

      Un saludo,
      Sonia.

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