Ámsterdam: el reencuentro

Regresar a una ciudad que ha formado parte de tu vida durante tanto tiempo meramente como ave de paso es una experiencia llena de contradicciones. Como regresar de un viaje, aunque sabes que solo lo empiezas, como desandar tu vida y sentir que llegas a casa apenas cuando acabas de dejarla. Ámsterdam me dejó esa huella difícil de borrar y la reencontré con una sensación de dejá vu perenne. Caminé por sus calles sabiendo que ya no eran mías, si acaso algún día me pertenecieran, aunque fuera solo un poquito.

Centro de Ámsterdam

Centro de Ámsterdam

Este fue un viaje al que le sobran las palabras pues se mide más en emociones. Si un día dejamos Ámsterdam dos (y el gato) ahora volvíamos tres. Era la primera vez que Miss A pisaría (por decirlo de alguna manera) tierras holandesas y la primera que sus padres novatos viajarían en familia. Era un viaje de reencuentros, con la ciudad, con los amigos que se quedaron, con los recuerdos que atesorados se diluyen con el paso de los meses como una cucharada de azúcar en el café.

Es un viaje que, por lo vivido no merece especial atención en este blog, pues no hay mucho relato viajero asociado a él pero no podía dejar de compartirlo pues atesoró sonrisas, abrazos y reencuentros, piezas nuevas para puzzles viejos. Sinterklaas y sus regalos. La ciudad y sus contornos.

Amsterdam Light Festival

Amsterdam Light Festival

Holanda me supo a pepernoten y canela. Me recibió con olor a tierra mojada y con su flamante vestido de dama de noche Ámsterdam, con sus canales brillando bajo la luz artificial del Amsterdam Light Festival me volvió a enamorar. Y un sonrojado el barrio rojo se desperezaba al avanzar la tarde, como lo recordaba de antaño, con sus turistas y sus locales. Ámsterdam, tal y como la atesoraba en memoria se dibujó de nuevo frente a mi. Una ciudad de rincones inolvidables, de paseos en barco, de promesas irrompibles, de kilómetros en bici… un lugar donde llueve apenas, casi cada día del año.

Canal en Ámsterdam

Canal en Ámsterdam

Me faltó tiempo para saborear un pedazo de apeltaart y espacio en la maleta para llenarla de recuerdos nuevos, pero me sobraron ganas de volver a visitarla siempre como esa vieja amiga que siente nostalgia comedida y se contenta contemplando su billete de vuelta a la realidad.

Si viajas a Ámsterdam y quieres leer información realmente útil visita la Guía de Ámsterdam en este mismo blog! ;)

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

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