60 horas en Londres

Londres es una de esas ciudades que permanecen en la memoria del viajero aún antes de haberlas pisado. Escenario de cine y teatro, cuna de movimientos artísticos y propuestas transgresoras, es innegable que Londres tiene un aura única. Siempre la imaginé con la niebla cubriendo el Big Ben, una garganta aclarándose en el Speakers’ Corner de Hyde Park, chicas en minifalda a tres grados bajo cero, charcos, y una multitud de colores, sabores y olores…

Diría que es imposible viajar a Londres sin prejuicios y expectativas, aunque esta ciudad aún consiga sorprendernos. He aterrizado en Londres más veces que en ninguna otra ciudad en la que no haya tenido el placer de vivir. Ya van unas ocho en lo que llevamos de año (y escribo este artículo otra vez en un avión que me lleva rumbo a ella) y sin embargo estas sesenta horas fueron las primeras que pasé descubriendo la ciudad, paseando sus calles y fotografiándola.

Meet me at Portobello Road

Londres me recibió con un día soleado, no podía pedir más. Mis primeras horas ese sábado las pasé a buen ritmo en la romántica Portobello Road. No se si es la forma más típica de empezar un recorrido por Londres, pero el barrio de Notting Hill un sábado por la tarde, merece una visita. Me hubiera quedado horas rebuscando tesoros en los puestos de antigüedades. Entre cámaras vintage, vinilos y sellos de madera de Portobello Road, paseando por las tranquilas calles adjacentes, con casas coloridas y bonitos porches que me recordaron uno poco las calles de San Francisco. Pero el reloj apremiaba, había que seguir adelante si queríamos llevarnos un poco más del sabor de esta ciudad a los labios.

Arte en Portobello Road

camaras-vintage portobello road

Cruzando parte del Hyde Park, algo que debes hacer sin duda si el día es soleado, nos dirigimos al palacio de Buckingham. Hay que sacar la foto de rigor a su fachada y sus guardas. Si además quieres ver el cambio de la guardia deberás hacer coincidir tu paso por allí sobre las 11:30 de la mañana.

Por supuesto, no faltaron las fotos robadas a la cabinas de teléfono de color rojo fresa ni a sus autobuses colorados (¿para qué disfrazarse de turista si no te vas a meter en a piel de tu personaje al 100%?). A mitad de camino hacia el esperado Big Ben nos sorprendieron un gran grupo de ciclistas con tan sólo la piel sobre el cuerpo. Era una carrera oficial que se celebró ese mismo fin de semana en varias capitales del mundo (no algo habitual en Londres, al parecer). Así, tal y como llegaron a este mundo, pedaleaban entre la muchedumbre estos curiosos deportistas mientras decenas de curiosos les sacaban fotos sin pudor. Y yo me preguntaba, ¿irán esas fotos al álbum de las vacaciones o sólo a su timeline de Facebook? ¿Qué les lleva a sacar fotos de desconocidos en pelotas? Pero mi curiosidad quedó en eso, y no e atreví a asaltar a ningún espectador con mi interrogatorio mental. Así que después de robar alguna que otra mirada, que no foto, curiosa a los ciclistas desnudos (para qué engañarnos, curiosos lo somos todos) seguimos el camino.

Autobús de Londres

Ese camino nos llevó a ver el parlamento de Inglaterra, con el famoso Big Ben. Debo reconocerlo, esperaba sentir una punzada de decepción (yo soy así). Ya se sabe que los grandes monumentos son siempre mejores, mayores y más bonitos, en nuestra imaginación y en las guías de viaje. Tal vez fue por la hora, al final de la tarde, o por que el sol había decidido acompañarnos ese día, pero cuando vi el viejo Big Ben pensé que era realmente increíble. Me pareció un edificio hermoso, con tanta historia, frente a mis ojos. Así que acabé sacandole fotos desde todos los ángulos. También vi, aunque sólo por fuera, la abadía de Westminster. Y si has llegado hasta aquí, como yo, te recomiendo que te acerques a orillas del río Támesis,desde donde se puede ver la impresionante noria de London Eye.

Big Ben y parlamento de Inglaterra

Vista del London Eye

De mercados coloridos y estilos eclécticos

Londres es una ciudad de mercados y durante una visita (aunque sea corta) no puedes dejar de ver el Camden Lock y el Covent Garden. Ambos me gustaron aunque en el primero sentí un flechazo, como si me hubiera enamorado a primera vista. Y es que Camden podría haber sido mi perdición de haber viajado con más dinero en los bolsillos y tiempo para gastar. Los puestos de comida, la ropa de segunda mano, los artistas, los recuerdos, los ingenios… Y toda esa multitud de gente que forma parte del ritmo de Londres me hizo sentir que Camden era un lugar único.

 

Camden, Londres

Más tarde, pegada a la ventana de un pub cerca de Covent Garden, caí en la cuenta que podría pasar horas contemplando el vaivén de los londinenses. Desde ese punk retirado que pedía por la calle hasta el grupo de amigas que sólo compran zapatos si los firma Jimmy Choo. Seguidas a cierta distancia por la señora de tinte marchito y el joven ejecutivo de traje y corbata que vive colgado de su Blackberry, mientras un grupo de adolescentes, con pinta de skaters, marcan el otro ritmo de la ciudad. Londres es un lugar en el que no te puedes cansar de contemplar, tanto sus monumentos como sus habitantes.

El Tower Bridge y la Torre de Londres son dos de los otros atractivos turísticos que no querrás dejar de visitar, pero si andas por Londres con tiempo, no te olvides de pasar un rato en Kings Kross y husmear entre las fruterías que venden todo a base de boles. Sesenta horas no alcanzan a ver todo lo que quisiera conocer de Londres pero son una oportunidad de probar un primer bocado de esta ciudad.

Tower Bridge de Londres

Paseando a orillas del Támesis hilamos los pasos hacia la Catedral de San Pablo. Para nosotros fue casualidad, pero algo a tener en cuenta es que la catedral se puede visitar de forma gratuita todos los domingos.

Reservamos la tarde del segundo día para pasear por las calles del Soho y acercarnos a Picadilly Circus. Aquí si me llevé una punzada de decepción. ¿Dónde están los carteles luminosos? Ya imaginaba que no sería como Times Square en Nueva York pero le faltó algo a esa plaza. La deje atrás pensando que debía ser de lo más flojito de Londres. O tal vez eran mis altas expectativas que me estaban traicionando.

Piucadilly Circus, Londres

Las musas de Londres

No hay duda que Londres tiene muchas musas y es conocida por muchos atributos. Su vida social incombustible, su oferta de teatro y musicales, sus espectáculos, las compras… pero también están aquí algunos de los museos de referencia en todo el mundo. Antes de despedir la ciudad, en un día gris y apagado de junio (una imagen más acorde con lo que cabía esperar de Inglaterra), visité un par de museos (que aquí, como debería ser en el resto del mundo, son gratuitos) el British Museum y la National Gallery.

Quedaron muchos en el tintero, mucha musa para tan poco tiempo. Tendrán que esperar a una próxima visita. Mi preferido fue, sin duda, el British Musuem por su arquitectura y sus colecciones. Me fui impresionada con la colección del antiguo Egipto y la momia de Cleopatra (que leí atónita habría fallecido después de su 17 cumpleaños. Ya véis que siempre se aprende algo nuevo, especialmente cuando viajamos ;)) .

El siguiente museo fue una pinacoteca, la National Gallery. Si bien yo no soy muy dada a apreciar el arte de algunas épocas históricas, una visita a los grandes de la pintura no se puede desmerecer y hay que adaptarse al grupo cuando toca.

Todo esto, regado con unas cuantas pintas y unos buenos desayunos ingleses son lo que ocuparon mis sesenta horas en Londres. Y tu, ¿como las habrías pasado? ¿Qué me dejé por ver en una próxima oportunidad?

Relatos de otros viajeros  #postamigo

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Acerca del autor

Periodista y blogger de viajes afincada en Barcelona. Me dedico al mundo de la gestión de contenidos y publicaciones Web. Soy apasionada de los viajes y la fotografía, y disfruto compartiendo mis aventuras viajeras en este blog.

12 comentarios

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  1. VIAJES Y EVENTOS » 4 visitas imprescindibles de Londres | 5 julio, 2013
  2. Londres en tres pasos | La Mochila de Mamá | 24 junio, 2013
  1. Cocinillas dice:

    Intensas 60 horas por London. Me he apuntado el recorrido para realizarlo yo en cuanto llegue allí. Potobello road está en mi ruta si o si, ya que soy una apasionada de la fotografía y me habían comentado que era uno de los sitios que podía encontrar maquinitas un tanto antiguas y por lo que veo en una de tus fotos creo que alguna conseguiré.
    Gracias y un saludo

    • Sonia dice:

      Hola Cocinillas

      Portobello road me gustó mucho y sí puedses conseguir una cámara antigua (no pregunté precios pero me quedé con las ganas)… :-)

      Un saludo,
      Sonia

  2. Ana dice:

    Yo estube en Londres ese mismo fin de semana! O sea, que también me topé con la marcha ciclista/nudista (que el año pasado me sorprendió en Amsterdam).
    Diría que casi hicimos el mismo recorrido, excepto Camden y Notting Hill… ¡la próxima vez será!

    • Sonia dice:

      Fíjate, qué curioso!!! Todos acabamos recorriendo los mismos sitios (claro que por algo son de interés turístico). A lo mejor nos cruzamos incluso… yo escuché a un montón de españoles ese fin de semana!! :) A Camden tienes que ir… bueno, y a Notting Hill también… Seguro que a mi me quedaron un montón de rincones por descubrir también pero como bien dices… ¡la próxima vez será! :D

      Un saludo y gracias por pasarte por el blog!!
      Sonia.

  3. Edu y Eri dice:

    60 horas en Londres dan para mucho! Se nota que aprovechaste bien! Aunque en este tipo de escapadas no se puede ir al detalle ni a lugares “secretos”, queda claro que aprovechaste al máximo cada minuto para hacer un genial best of! :)

    • Sonia dice:

      Gracias chicos!!! La verdad que sí aprovechamos a tope aunque como bien dices no se pueden ver esos lugares “secretos” que hacen tan especial una ciudad… en una próxima entrega, mis encuentros y desecuentros con Londres, en los que sí he visitado algunos lugares menos turísticos… :D

      Un saludo,
      Sonia.

  4. Marta A. dice:

    Le diste un buen repaso a la ciudad en esas 60 horitas!! Me ha gustado mucho mucho tu relato Sonia! Me han entrado unas ganas terribles de coger un avión a Londres. Cómo me gusta esa ciudad…
    Esas chicas en minifalda a 3 grados bajo cero son la típica estampa de todo Reino Unido, jajaja.
    Un abrazo!!!!

    • Sonia dice:

      Hola Marta!

      Yo también me iría de visita a Londres otra vez… :) Yo creo que la gente allí tiene otros genes… a mi a esas temperaturas, si no voy abrigadita, se me congela hasta la sangre! jajajjaja

      Un saludo,
      Sonia.

  5. Jorge dice:

    Una visita algo tópica pero sin duda una buena primera toma de contacto en Londres. Buen artículo!

    • Sonia dice:

      Hola Jorge,

      Gracias por el comentario! El problema de las visitas cortas es que se quedan en eso, lo más emblemático sin darnos tiempo a ver mucho más… Tengo otro artículo en proceso sobre mis “otras” visitas a Londres. A ver qué te parece ese… :)

      Un saludo,
      Sonia.

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